arenero-cuidados-de-mascotas

Debemos dejar una zona de la casa únicamente como lugar para que el gato haga sus necesidades, donde colocaremos la bandeja de arena. Debe haber tantas bandejas de arena como gatos en la casa. El lugar donde colocar la bandeja de arena es muy importante, debe ser un lugar poco o nada transitado y lejos de ruidos (lejos de ventanas, lavadoras, etc.). El lugar ideal suele ser un baño de la casa o una habitación de poco uso diario.

El tipo de bandeja adecuado es una bandeja muy grande y no muy alta, de fácil acceso para el gato. Los gatos que tienen problemas de artrosis o equilibrio, o cualquier otro dolor en las patas, prefieren las bandejas con los bordes bajos y que sean amplias, colocadas en lugares accesibles.

Sobre la arena, en el mercado hay muchos tipos, con o sin perfume, más o menos aglomerantes. De primeras sugiero comenzar con arena sin perfume, lo más natural posible y sobre todo que no genere polvo que puede ser perjudicial para nuestro gato. 

También hay lechos vegetales, es cuestión de probar y encontrar lo que más le guste a nuestro gato o le resulte más cómodo. Al fin y al cabo, ¡es su bandeja! 

La limpieza de la bandeja de arena debe ser diaria, retirando las heces todos los días y cambiando la arena por completo una vez por semana o cada dos semanas, dependiendo de cuántos gatos la usen y del tipo de arena. 

A los gatos no hay que enseñarles a usar la bandeja, en cuanto la descubren o les colocamos encima de la arena, saben para qué la van a usar, incluso los gatitos de 3 semanas ya saben usarla sin que nadie les enseñe.

Los gatos son animales extremadamente limpios. Si tu gato hace cualquiera de sus necesidades fuera, está indicando que tiene un problema y está pidiendo ayuda, siempre es una llamada de atención porque algo va mal. Por favor no castigues nunca a tu gato ni te enfades con él, intenta comprender qué es lo que puede ir mal y ayúdale. Contacta siempre con un profesional que trabaje en positivo como Terapia Felina. 

Si cambiamos el arenero de sitio, tenemos que enseñárselo al gato, simplemente llevándole hasta él o colocándole en la arena, así ya sabe dónde está y cuando la necesite irá a su lugar.

Fuente:  Laura Trillo Carmona – Terapia Felina

Deja un comentario