Por que mi perro me muerde

26 diciembre 2014
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Una de las primeras cosas que asusta a la persona que tiene un cachorro de perro por primera vez, es que se pasan el día mordiendo sin control, mordisquean todo lo que encuentran.

Algunas veces, muerden la ropa de sus dueños (zapatillas, bajos del pantalón, etc…) e incluso los tobillos o las manos de sus cuidadores.

Esto en un primer momento es completamente normal, bastante molesto e incluso irritante a veces, pero está dentro de la normalidad del cachorro.

¿Por qué lo hacen y como solucionarlo?

Debemos de tener en cuenta que los cachorros, no son mas que bebes, y como a tales hay que tratarles. En sus primero meses, les aparecen sus dientes de leche, esos “dientecitos” que parecen alfileres y que se clavan en cualquier lugar que tengan a su alcance. La aparición de esos primeros dientes, les provoca dolor en las encías que ellos intentan calmar apretándolos contra todo lo que pueden.

Para evitar que nosotros seamos la diana de sus dentelladas, existen en el mercado multitud de mordedores y juguetes para cachorros de distintas texturas y durezas con los cuales pueden entretenerse en mordisquearlos, basta con cambiar nuestras manos o la parte que no queramos que muerda con su juguete, acercándoselo al hocico.

Por lo general, el cachorro desviará su atención hacia el nuevo objeto, con el que jugará al mismo tiempo que les aliviará el dolor de su boca.

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Debemos de tener en cuenta, al tener un cachorro de pocos meses de edad, que esos mordiscos son para ellos un juego. Jugaban de esta manera con sus hermanos y hermanas e incluso con su madre, ya que es su forma de relacionarse con otros de su especie a esa temprana edad.

Si los mordiscos se hacen obsesivos y a veces inaguantables para su responsable, siempre se puede optar por decirle un NO! enérgico (siempre sin gritos) mirándole directamente a la cara, para que él poco a poco vaya dándose cuenta que no está bien y hacer caso omiso a sus juegos durante unos momentos. El cachorro poco a poco entenderá que a su cuidador no le gusta  esa forma de jugar y terminará por desistir de hacerlo.

Si el cachorro, está mas interesado por los zapatos, zapatillas o bajos de los pantalones, en el momento que se enganche a morderlos, actuaremos de la misma forma. Nos pararemos, nos acercaremos a su cara y le diremos de nuevo un NO! enérgico. Y esperaremos sin movernos hasta que desista de morder, y en ese momento continuaremos caminando sin hacerle caso hasta que se tranquilice.

Si aún después de esto, el cachorro sigue en sus trece, es posible que debamos tener alguna actuación un poco mas enérgica, como unos cachetes en los cuartos traseros (siempre con mucho tacto), ya que como hemos comentado los cachorros no son mas que bebes y no comprenden que nos hacen daño con sus mordiscos y siempre repitiendo con severidad un NO!

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En un caso extremo, siempre podremos utilizar la técnica que utiliza su madre, y es que ante estos juegos utilizaremos la mano a modo de pinza y darle pequeños pellizcos bien en los cuartos traseros o en las orejas. Con esto le provocaremos un ligero dolor a modo de mordisco e irá aprendiendo a dejar de morder.

Como todo en esta vida, enseñar a un cachorro a no morder lleva tiempo y mucha paciencia, es necesario ser perseverante y aunque nos de pena debemos ser rectos con el cachorro, ya que es la única forma de que la convivencia entre perro y humano sea armoniosa y fructífera.

 

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