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Estos problemas pueden (no siempre) aparecer entre los 10 y 20 meses de edad, según la raza del perro:

1- Gruñe o intenta morder en situaciones en las que lo cambias de sitio, lo cepillas, lo bañas o incluso sin motivo aparente. Puede que el perro tenga un carácter dominante. Si no pones remedio enseguida puedes enfrentarte a graves problemas. Consulta a un especialista.

2- Cuando está solo en casa hace sus necesidades, llora, ladra (según los vecinos) o destroza objetos: puede que el perro padezca una enfermedad denominada “ansiedad por separación”. Necesita acudir a terapia. Es un problema grave pero que tiene solución.

3- Intenta morder a las visitas en casa: está tratando de defender lo que considera su territorio. Como lo primero es la seguridad de las personas, ponle un bozal si consideras que puede llegar a morder. Para controlarlo más es recomendable adiestrarlo en obediencia. Si no lo puedes dominar, acude a un especialista.

4- Intenta morder a otros perros: lo más importante sigue siendo la seguridad. Ponle un bozal. También sería conveniente llevarlo a clases de adiestramiento, que te ayudarán a controlarlo mejor. Para eliminar estos comportamientos debe recibir terapia.

5- Hace agujeros en la finca: puede ser un comportamiento normal porque trata de buscar lo que olfatea (como topos). Lo mejor es no permitirle el acceso a la finca si no lo puedes vigilar. También puede ser un síntoma de estrés, sobre todo si el comportamiento sólo se produce cuando te vas de casa o no lo dejas entrar en ella cuando ya estaba acostumbrado a hacerlo. Si supone un problema, hay que consultar a un especialista para que establezca el origen del comportamiento.

6- Saluda saltándote encima: tú mismo le has enseñado, aunque sin querer, a saludar así, porque lo acaricias y le hablas cuando te sube, lo que para el perro es un premio más que suficiente, ya que está esperando ansioso tu llegada. Sólo tienes que ignorarlo cuando llegas a casa y se te sube encima. Esto supone no hablarle, no tocarlo e incluso ni siquiera mirarlo. Una vez se haya calmado y sentado, ya podrás saludarlo efusivamente.

En poco tiempo aprenderá a esperar tu saludo sentado.

 

Cuidados de Mascotas

Fuente: MANUAL BÁSICO PARA LA EDUCACIÓN DEL CACHORRO (Pedro Estévez e Iván Tamil)

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